La visión de Bazán sobre la visión de Seirul-lo…

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El pasado martes tuve la oportunidad de leer el fragmento de una charla entre Ángel Cappa y “Paco” Seriul-lo, preparador físico del FC Barcelona, en la cual abordaban “el juego, alejándose de lo circunstancial e indagando en la esencia de este deporte”. Este fragmento correspondía a una serie de charlas entre Cappa y distintas personalidades del deporte rey. En este caso, junto a Seirul-lo desmenuzaron lo que ellos bautizaron como “mitos” en la preparación “física” de los futbolistas. A través del website NosGustaElFútbol.com llegué a ella, destaco. (http://www.nosgustaelfutbol.com/paco-seirulo-la-preparacion-fisica-no-existe/)

Quedé tan prendado con las ideas plasmadas allí que quise consultarlas y debatirlas con algunas voces autorizadas y escuchar -leer en este caso- otras visiones de “las formas en las que se debe preparar a un futbolista”. Lo entrecomillo puesto que nadie, absolutamente nadie, es dueño de la verdad y la razón en el fútbol.

La primera persona en la que pensé fue en Fabián Bazán, preparador físico del FC Dallas (Head Athletic Performance Coach, en perfecto inglés). Durante el ciclo Farías en la Selección Nacional fue él el responsable de los argumentos físicos de los jugadores. No es secreto que gran parte del éxito en la Copa América 2011 para la Vinotinto se debió al excelso acondicionamiento físico. Y es que aún recuerdo a Gabriel Cichero corriendo “como un galgo” por la banda izquierda en la prórroga ante Paraguay en las semifinales.

Le consulté por Twitter adjuntándole el vínculo de la nota y luego le escribí un mensaje de texto. Su respuesta fue tardía pero segura. “Ya leí lo que me mandó. Estoy trabajando. Prometo contestar a la brevedad”. Y así fue. Esta mañana recibí su respuesta a través de un extenso correo que comparto con ustedes. Hay ideas enriquecedoras y algunas coincidencias de criterio con Seirul-lo, aunque también algunas diferencias.

¿Conclusión? Retomo el segundo párrafo y me voy a las últimas catorce palabras: nadie, absolutamente nadie, es dueño de la verdad y la razón en el fútbol. Seirul-lo y Bazán: dos profesionales con la misma labor, a niveles diferentes y con ideas diferentes. Ambos ganadores y exitosos, respetando las distancias claro está. Cada uno aplica sus formas y ambas resultan. ¿Quién tiene la razón? Los dos. O ninguno.

“Sobre la nota realizada a Seirul-lo de la cual me pides una opinión, te respondo lo siguiente: no soy tan categórico en decir que la preparación en fútbol no existe. Creo que el contexto es mucho más amplio y quiero entender que habla de especificidad del deporte en cuestión y a esa temática lo hace extensible a otros deportes.

Como te dije que no soy tan categórico en lo que él expone, debo aceptar que sí estoy de acuerdo en algunos aspectos, por ejemplo cuando habla de precisión, de velocidad de traslado con balón, de ejecuciones de alta velocidad, de fuerza aplicada al gesto deportivo, que la resistencia puede aplicarse y generarse estímulos a través de reducidos, etc. Todo eso es parte de la especificidad en fútbol. Pero debo defender que las estructuras deben formarse en determinados momentos con otras metodologías.

Hoy en día me encuentro desarrollando un trabajo físico en una cultura que no presenta dos generaciones anteriores de futbol. Sólo existen escasos ejemplos de jugadores que su papá jugó fútbol y de esos ejemplos más de la mitad no lo hizo en verdadera competencia y sus días de entrenamiento no pasaban de dos a la semana. Por ende estoy entrenando jugadores (en algunos casos juveniles) donde su adaptación anatómica es muy pobre y lógicamente debemos aplicar metodologías aplicadas a esta debilidad. Particularmente no he encontrado otro elemento más significante que la sobrecarga para tener éxito en esta faceta.

Para entrenar debemos realizar un estudio social donde se reflejan tendencias que entran dentro de la planificación. Ejemplo: no es lo mismo entrenar a un jugador argentino, uruguayo, venezolano o americano. Todos tiene sus vicisitudes, todos tienen morfologías especificas del lugar, todos tienen genotipos particulares. Particularmente me resulta mas fácil y más directo armar metodologías cuantificables y de desarrollo motor (neuro-muscular) y luego mezclarlas o combinarlas con balón. Sigo creyendo en Matvvev-Platanov-Verkhoshansky-Bulatova. El problema o el dilema es saber extraer la necesidad de fútbol y la necesidad del ambiente en el cual estoy.

Si diserto de la realidad del Barcelona, seguramente podré opinar como este señor. Pero si me sitúo en otras realidades diferentes, repito lo que dije al principio de estas líneas: no soy tan categórico.

Creo que hay, y preferentemente en mi amada Sudamérica (entiéndase por Sudamérica, toda América del Sur) profesores que pueden combinar estas necesidades y que logran jugadores con anatomías de alto rendimiento. Jugadores que, a posteriori, sacan campeón a este señor. También cabe recordar que él (Seirul-lo) se pasó gran parte de su carrera entrenado jugadores que jugaban deportes con la mano (balonmano) o que corrían de manera lineal (atletismo) y la experiencia para poder realizar trabajos cognitivos de fútbol no creo que sea su fortaleza.

Para seguir exponiéndome, te paso la estructura de pretemporada que realicé hace unos días. Nueve días de trabajo divididos de la siguiente manera: 4 días/1 día/4 días. Dos partes iguales de 4 días de los cuales todos tienen tres turnos y un día en el medio sólo para recuperación. Las tres sesiones se componen de la siguiente manera: 1er. Turno – 80’ de trabajos funcionales por posición (funcionales quiere decir mejoramiento de la posición donde juegan). 2do. Turno – 50’ de trabajos de fuerza (específica- intermitente – adaptación anatómica). 3er. Turno – 80’ de trabajos cognitivos (reducidos – rondos – etc). Para Seirul-lo, el turno del mediodía sería algo inapropiado. Para mí ES una necesidad.

En estos días que estaba en Arizona (lugar donde hicimos dicha pretemporada) se encontraba en el hotel Jose Mari Bakero y en una de las charlas nocturnas me decía que en Europa ya no hacían tal o cual entrenamiento. Le dije que había trabajado seis temporadas consecutivas en Europa y que era otra realidad futbolística. Después de una larga discusión me dio la razón.

Debemos entender que la preparación física está ampliamente relacionada con las necesidades del lugar. Es por eso y seguramente por muchas razones más que no soy tan categórico”.